Las relaciones comerciales siguen evolucionando, principalmente debido a los cambios geopolíticos. Estados Unidos continúa alejándose de China y aumentando los volúmenes de intercambio con otras economías, como México y Vietnam. Pero en algunos casos, estos países son simplemente un paso intermedio en los flujos comerciales entre China y Estados Unidos. Las economías europeas han dejado de comerciar con Rusia e intensificado el comercio con otros socios, en particular Estados Unidos. Actualmente, la mayoría de las importaciones y exportaciones de China tienen como contraparte países en desarrollo. Mercados como la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), Brasil e India continúan fortaleciendo sus vínculos comerciales en todo el espectro geopolítico.
En vista del auge de conceptos como friendshoring (trasladar cadenas de producción a aliados políticos y económicos), nearshoring (similar al anterior, pero en territorios cercanos al país de consumo), derisking (mitigar los riesgos asociados a la relación comercial con un país determinado) y decoupling (cortar los lazos comerciales entre dos economías), McKinsey Global Institute ha estado monitoreando de cerca los cambios en los patrones comerciales. En un informe anterior, hallamos evidencia de una reconfiguración del comercio hacia socios más cercanos geopolíticamente . Este documento es una actualización que examina los datos de 2024 sobre las economías representadas por la ASEAN, Brasil, China, Alemania, India, el Reino Unido y Estados Unidos. El patrón de reconfiguración se ha sostenido, pero su carácter y ritmo difieren entre los principales mercados.
Las economías se conectan a través del comercio, pero de diferentes maneras
El comercio vincula a las economías de todo el mundo. Todas las regiones mencionadas dependen de las importaciones para más del 25 por ciento del consumo de al menos un tipo de recurso crítico, producto manufacturado o servicio (Gráfico 1). E incluso en sectores donde una región es exportadora neta, continúa siendo dependiente de las importaciones para muchos productos clave. Por ejemplo, pese a que Estados Unidos es exportador neto de minerales no combustibles en forma agregada, depende de las importaciones de muchos minerales críticos, como metales de tierras raras. La Lista de Minerales Críticos de EE.UU. incluye 50 minerales, y para cerca de 30 de ellos, las importaciones proveen más del 75 por ciento del consumo anual.
Si bien todas las economías participan en el comercio, cada una tiene su propia impronta. Analizamos la geometría cambiante del comercio global de bienes usando cuatro indicadores: intensidad comercial, distancia geográfica, distancia geopolítica (una métrica desarrollada internamente) y concentración de importaciones. Estas métricas proveen valiosos conceptos sobre las características particulares de las diferentes economías en términos de comercio.
Los países varían en su volumen comercial con relación a su tamaño; es lo que llamamos intensidad comercial. Las economías también difieren por sus socios comerciales, tanto en términos de localización (distancia geográfica) como de su grado de alineamiento sobre cuestiones globales (distancia geopolítica).Por último, otro factor diferenciador es la amplitud de sus redes de abastecimiento, o concentración de importaciones (Gráfico 2).
En general, las economías grandes tienden a tener menores niveles de concentración de importaciones que el promedio global. La concentración de importaciones en Alemania es relativamente baja, lo que refleja el fuerte intercambio intra-europeo. En Brasil es mayor debido a sus fuertes importaciones de China.
El intercambio comercial global incluye socios con diferentes posturas geopolíticas. En nuestro informe anterior, observamos que algunos de los países más activos en el comercio mundial tienen grandes socios comerciales en el extremo opuesto del espectro geopolítico.
China, el mayor jugador del comercio internacional, negocia más con socios geopolíticamente distantes que cualquier otra economía. Sus principales socios comerciales incluyen los 30 Europeos , Japón, Corea del Sur y Estados Unidos; en combinación, estas economías representaron cerca del 40 por ciento del comercio total de bienes de China en 2023 (Gráfico 3).
Alemania y Rusia son también ejemplos de economías en extremos opuestos del espectro geopolítico, pero solían comerciar mucho entre sí. En particular, antes de la invasión rusa a Ucrania en 2022, Alemania dependía en gran medida de los recursos energéticos rusos, y debió llevar a cabo una rápida reconfiguración al comenzar la guerra.
Algunos intercambios comerciales han continuado reconfigurándose geopolíticamente, con diferencias recientes dependiendo del país
El cambio reciente más significativo es una disminución en la distancia geopolítica promedio del comercio mundial. Esta métrica cayó alrededor del 7 por ciento entre 2017 y 2024, un período caracterizado por continuas tensiones comerciales entre Estados Unidos y China y por la invasión rusa a Ucrania. Las economías en cada extremo del espectro geopolítico han comerciado menos entre sí: China, Alemania y Estados Unidos experimentaron fuertes bajas en la distancia geopolítica del comercio. Sin embargo, no todos los países están realineando su comercio según las fronteras geopolíticas. Al igual que en nuestro informe anterior, la distancia geopolítica del comercio de las economías alineadas en el centro, incluidas la ASEAN, Brasil e India, se mantuvo estable o aumentó.
La distancia geopolítica promedio cayó de un máximo de aproximadamente 3,5 a principios de la década de 2010 a 3,1 en 2023. Una distancia geopolítica de 3,1 equivale a aproximadamente la distancia entre Estados Unidos y Turquía, o entre Rusia y Arabia Saudita – la escala va de cero a diez. En 2024, la distancia geopolítica promedio del comercio exterior se mantuvo en ese bajo nivel, aunque dejó de caer.
Por el contrario, la distancia geográfica promedio del comercio ha estado aumentando (muy lentamente, pero de manera constante) a razón de unos 10 kilómetros/año durante la última década. Esto pareció continuar en 2024. La distancia promedio hoy se sitúa en unos 5.200 kilómetros, aproximadamente el trayecto entre Londres y Boston o entre Singapur y Tokio. Las economías grandes registraron distancias geográficas estables a lo largo de 2024. Esto sugiere que el nearshoring no es aún una tendencia mundial.
La concentración global de importaciones – esto es, la amplitud de las relaciones comerciales en que se basa una economía para cada uno de los bienes que importa – también permaneció constante, sin una tendencia general hacia la diversificación, aunque con diferentes patrones. Para los mercados más grandes y más desarrollados, como China, Alemania y especialmente Estados Unidos, los patrones de abastecimiento parecen estar diversificándose. En el caso de economías como la ASEAN, Brasil e India, la concentración de las importaciones creció, en muchos casos debido a la profundización de los vínculos con China (Gráficos 4 y 5).
Aunque los indicadores de concentración de importaciones se han mantenido estables en los últimos años, se trata de un aspecto clave de la red de comercio mundial. Nuestra investigación anterior determinó que cerca del 10 por ciento del valor del comercio global está "concentrado globalmente" – es decir, tres o menos economías proveen más del 90 por ciento de la oferta mundial de un producto determinado. Los ejemplos de productos globalmente concentrados van desde mineral de hierro (abastecido principalmente por Australia y Brasil) hasta laptops y teléfonos inteligentes (producidos en su mayoría por China).
El intercambio de productos globalmente concentrados se entrecruza con la distancia geopolítica. Casi el 20 por ciento del comercio mundial de bienes se lleva a cabo entre economías distantes geopolíticamente, definidas como pares de economías con una diferencia de más de ocho puntos en la escala de distancia geopolítica (de cero a diez). Algunos ejemplos de pares de economías geopolíticamente distantes son China y Estados Unidos, o Alemania y Rusia. Sin embargo, si analizamos únicamente los productos globalmente concentrados, casi el 40 por ciento del intercambio de estos bienes ocurre entre economías geopolíticamente distantes. Algunos ejemplos de productos globalmente concentrados que atraviesan grandes distancias geopolíticas incluyen imanes permanentes, que se utilizan en motores eléctricos y son abastecidos al mercado global principalmente por China, o maquinaria para fabricar obleas semiconductoras, con Japón como principal exportador. Los productos concentrados globalmente son aquellos para los que es difícil encontrar un proveedor alternativo, al menos en el corto plazo.
Cambiar la geografía subyacente que provoca esa dependencia es un proceso lento. Por ejemplo, aunque Estados Unidos ha reducido sustancialmente las importaciones de bienes manufacturados provenientes de China en los últimos años, la proporción del valor agregado importado por Estados Unidos originado en China no ha caído en la misma medida (Gráfico 6). Esto puede ocurrir, por ejemplo, si un ítem que se produce en su mayoría en China se envía a un tercer país para su montaje final antes de ser exportado a Estados Unidos. Esto es algo que observamos en la nueva dinámica comercial de la ASEAN con Estados Unidos.
Estados Unidos continúa alejándose de China y comerciando más con la ASEAN y México
Estados Unidos sigue reorientando su comercio internacional fuera de China. Su intercambio de bienes manufacturados con China cayó seis puntos porcentuales entre 2017 y 2024. Al mismo tiempo, Estados Unidos aumentó sus importaciones procedentes de México y de la ASEAN en dos y cuatro puntos porcentuales, respectivamente. Como resultado, México se convirtió en el mayor proveedor de bienes a Estados Unidos en 2023, una posición que China ostentaba desde 2007.
En 2024, tanto México como la ASEAN continuaron registrando ganancias comerciales a partir de la reorientación comercial de Estados Unidos, y esa participación en el comercio estadounidense creció más rápido en 2024 que entre 2017 y 2023 (Gráfico 7). Mientras tanto, China perdió constantemente participación en las importaciones estadounidenses en casi todos los sectores entre 2017 y 2024, con las caídas más pronunciadas en electrónica, maquinaria, y textiles e indumentaria. En estos segmentos, la proporción de las importaciones estadounidenses procedentes de China cayó entre 14 y 16 puntos porcentuales. Esto refleja un cambio en los patrones de abastecimiento de Estados Unidos, y no una variación en la composición o los valores de las exportaciones chinas. De hecho, China ha aumentado sus exportaciones globales en dichos sectores en más de USD 500 mil millones desde 2017. Asimismo, la reorientación de las importaciones procedentes de China parece limitada a Estados Unidos: ni Alemania ni el Reino Unido registraron una reducción de más de dos puntos porcentuales en su cuota de importaciones chinas en esos sectores.
Los recientes cambios son más indicativos de la reconfiguración de las relaciones con otros socios en Asia que de un caso de nearshoring. En efecto, la distancia geográfica promedio de las transacciones de comercio exterior estadounidenses aumentó ligeramente en 2024.
La ASEAN parece haber sido el principal receptor del volumen reorientado desde China, en mayor medida que México. Las mayores ganancias de participación en el comercio de México ocurrieron en sectores como equipamiento para transporte y alimentos y bebidas, en los que China era un socio comercial menos importante (Gráfico 8). Dentro de la ASEAN, Vietnam tuvo las mayores ganancias de participación en sectores donde China perdió más volumen. Sin embargo, una parte significativa del valor exportado por las economías de la ASEAN incluye valor agregado en China. Por ejemplo, en 2023, cerca del 25 por ciento del valor total de las exportaciones de electrónica de Vietnam constituyó valor agregado originalmente en China. En 2015, esta cifra era cercana al 10 por ciento . Esto es un indicio de cómo se está reconfigurando la dependencia de Estados Unidos de China, con economías como Vietnam que intermedian parcialmente en los flujos comerciales entre los dos países. De esta manera, la participación de China en el valor agregado de las manufacturas sigue siendo sustancial, en torno al 30 por ciento del total mundial.
Los 30 Europeos también ganaron participación en el comercio estadounidense durante ese período, principalmente gracias a los cambios en el comercio de productos químicos y farmacéuticos y en las exportaciones estadounidenses de recursos energéticos. Por ejemplo, la proporción de exportaciones de recursos energéticos de EE.UU. destinada a la región se duplicó entre 2017 y 2023, de alrededor del 15 al 30 por ciento.
China continuó expandiendo su intercambio comercial con economías en desarrollo, particularmente la ASEAN, América Latina y Rusia
En los últimos dos años, las economías en desarrollo superaron a las avanzadas y constituyen la mayoría de los flujos comerciales de China. Al mismo tiempo, China redujo la proporción de transacciones comerciales con socios más distantes geopolíticamente (entre ellos los 30 Europeos, Japón, Corea del Sur y Estados Unidos) en casi diez puntos porcentuales entre 2017 y 2024.
Gran parte del giro de China hacia las economías en desarrollo fue resultado de los crecientes vínculos comerciales con la ASEAN, que en 2024 superó al bloque de los 30 Europeos para convertirse en el principal socio regional de China (Gráficos 9 y 10). Muchos de los sectores que exhiben los cambios más importantes – como electrónica, maquinaria y productos textiles – son aquellos donde el rol de China está evolucionando al de proveedor de insumos intermedios a la ASEAN. Las economías de la ASEAN, a su vez, producen bienes terminados para el mercado mundial y, cada vez más, para Estados Unidos. Entre 2017 y 2024, la proporción de exportaciones de electrónica de la ASEAN a Estados Unidos se duplicó del 10 al 20 por ciento. Una notable excepción a este patrón es Indonesia. Su comercio con China creció a razón del 12 por ciento anual en promedio entre 2017 y 2024, impulsado por las exportaciones de metales y minerales, particularmente níquel.
El intercambio de China con América Latina también ha seguido una trayectoria ascendente, motorizada por las importaciones agrícolas de China y el crecimiento de las exportaciones chinas de bienes manufacturados, que abarcan productos electrónicos de consumo y tecnologías limpias, como células fotovoltaicas, baterías de iones de litio y vehículos eléctricos(VE). Gran parte de este crecimiento comercial se debió al comercio con Brasil, que en 2024 representó casi el 50 por ciento de las transacciones con países latinoamericanos, comparado con poco más del 40 por ciento en 2017. Igualmente, varias economías latinoamericanas han experimentado un rápido crecimiento del comercio con China. El valor de los intercambios entre Brasil y China creció alrededor del 13 por ciento anual entre 2017 y 2024. Perú y Colombia tuvieron una tasa de crecimiento similar. Y para algunos mercados más pequeños, el aumento del comercio con China ha sido aún más vertiginoso: por ejemplo, Ecuador y Costa Rica registraron un crecimiento de casi el 20 por ciento anual.
China también ha profundizado sus vínculos comerciales con Rusia. Rusia es una fuente creciente de recursos energéticos para China, y está surgiendo como un destino importante para automóviles y otros equipos de transporte chinos. En 2017, solo el 2 por ciento de las exportaciones chinas de equipamiento de transporte se dirigieron a Rusia. Para 2024, esa cifra superaba el 10 por ciento.
Con su redireccionamiento hacia el mundo en vías de desarrollo, la incidencia de China en el comercio con el grupo de los 30 Europeos ha disminuido marginalmente. Esto se debió principalmente a un cambio en la composición por sectores de las importaciones chinas, más que por la pérdida significativa de participación de las economías europeas. Por ejemplo, los países europeos ganaron participación en las importaciones de equipamiento de transporte chinas entre 2017 y 2024, y pasaron del 50 al 60 por ciento. Sin embargo, el valor total de las importaciones chinas en este sector cayó alrededor del 4 por ciento anual en paralelo con el crecimiento de su sector automotor, que redujo la dependencia de las importaciones. A consecuencia de ello, el valor de las exportaciones de equipos de transporte de Europa a China se estancó: la mayor tajada no compensó la contracción general. Un patrón similar puede observarse en las exportaciones europeas a China de productos textiles y prendas de vestir y, en cierta medida, de químicos y fármacos.
Alemania redujo sustancialmente el comercio con Rusia, y el intercambio con China parece estar mostrando las primeras señales de desaceleración
La invasión rusa a Ucrania desencadenó un cambio abrupto en la forma que Alemania se abastece de energía, y Estados Unidos está surgiendo como un proveedor clave. Este cambio significó que, en 2024, Estados Unidos superó a China como el mayor socio comercial de Alemania. Para dar una idea de la magnitud de la caída de las ventas de Rusia, su participación en las importaciones de energía alemanas cayó de más del 30 por ciento en 2017 a apenas el 1 por ciento en 2023.
La participación de Alemania en el comercio con China ha estado cayendo en los últimos años (Gráfico 11). Sin embargo, a diferencia de Estados Unidos, cuyo menor volumen comercial con China fue consecuencia de una reducción de las importaciones, el reciente distanciamiento comercial de Alemania se debió principalmente a una disminución de las exportaciones dirigidas a China. En algunos de sus sectores exportadores más grandes, incluidos productos químicos, maquinaria y equipos de transporte, la porción de las exportaciones alemanas con destino a China ha seguido una tendencia a la baja desde 2020, acentuada en 2024. Esta tendencia puede reflejar en parte la pérdida de participación de mercado de los fabricantes de automóviles alemanes en el mercado chino, así como los cambios en la competitividad industrial de sectores como químicos, consecuencia de cambios en los precios de los commodities a raíz de la invasión rusa a Ucrania.
La UE continuó dependiendo de las importaciones chinas, pero no así a la inversa. Entre 2017 y 2024, la incidencia de China en las importaciones a la UE extra-bloque aumentó del 18 al 21 por ciento. Pero la proporción de las exportaciones del bloque a China cayó de un pico de más del 10 por ciento en 2020 a cerca del 8 por ciento en 2024.
Un área de crecimiento destacada ha sido la relación comercial entre Alemania y Polonia. Entre 2017 y 2023, este fue el corredor comercial que más creció en valor dentro del bloque de los 30 Europeos. Este aumento fue impulsado por la integración de las cadenas de valor de maquinaria y equipos de transporte de ambas economías, que involucró entre otros artículos baterías de iones de litio, motores de combustión interna y autopartes. Los datos disponibles de 2024 sugieren que el crecimiento de este corredor persiste, aunque a un ritmo más moderado.
La intensidad del comercio de bienes del Reino Unido ha disminuido
En promedio, la intensidad comercial de las economías de altos ingresos creció un 3 por ciento en todo el mundo entre 2017 y 2023, pero cayó un 3 por ciento en el Reino Unido. Esta baja se debió principalmente a un menor crecimiento de las exportaciones de bienes del Reino Unido. Entre 2017 y 2023, el valor nominal de las exportaciones de bienes del Reino Unido creció menos del 2 por ciento anual en promedio (Gráfico 12), la tasa de crecimiento más lenta entre las economías de los 30 Europeos. En efecto, en términos reales, el valor de las exportaciones de bienes del Reino Unido disminuyó casi un 15 por ciento entre 2017 y 2023, y los datos disponibles sugieren que siguió disminuyendo a lo largo de 2024.
Como muchas otras economías europeas, el Reino Unido redujo marcadamente sus intercambios con Rusia desde la invasión a Ucrania; el comercio de bienes cayó más del 90 por ciento entre 2021 y 2024. A consecuencia de esto, Estados Unidos surgió como un importante proveedor de recursos energéticos del Reino Unido. De todas maneras, la creciente participación de Estados Unidos en el intercambio tuvo una base más amplia. Estados Unidos también ganó mercado en equipos de transporte, productos químicos y electrónicos, tendencia que confirman los datos más recientes. En el caso de los productos químicos, la incidencia del Reino Unido en el comercio con Alemania fue la que más disminuyó (cerca de cinco puntos porcentuales entre 2017 y 2024), con caídas en todos los subsectores, como fármacos, químicos orgánicos y plásticos.
La baja de la participación de Alemania en el comercio de productos químicos con el Reino Unido fue parte de una desaceleración comercial más general entre las dos mayores economías de los 30 Europeos. De hecho, el corredor comercial entre el Reino Unido y Alemania fue uno de los pocos corredores del bloque de los 30 Europeos (435 en total) que disminuyeron su valor entre 2017 y 2023. En este período sufrió la caída más fuerte, de un 14 por ciento o 16.000 millones de dólares, y los datos disponibles de 2024 sugieren que la recuperación aún no está en marcha . El Reino Unido reorientó sus flujos comerciales hacia otros socios en Europa, como Francia, Irlanda o Polonia. Como resultado, la participación total del Reino Unido en el comercio con sus socios europeos se mantuvo relativamente estable y significativa. Las 30 economías europeas en conjunto fueron responsables por el 57 por ciento del comercio de bienes con el Reino Unido, tanto en 2017 como en 2024.
En general, el comercio entre el Reino Unido y China se ha mantenido constante, aunque con fuertes cambios sectoriales. La participación de China en el comercio con el Reino Unido en 2023 y 2024 fue similar a los niveles anteriores a la pandemia. Sin embargo, China aumentó su presencia en algunos sectores, como químicos y maquinaria, y perdió participación en otros. Por ejemplo, en el sector de electrónica (en particular, equipos de telecomunicaciones y de oficina), China vio reducida su cuota de las importaciones del Reino Unido a manos de India y Estados Unidos. Debido a la reconfiguración post-invasión a Ucrania, China perdió parte de las exportaciones de energía del Reino Unido, que se desviaron a países europeos. Sin embargo, como se observó en Alemania y muchas otras economías, las importaciones del Reino Unido de vehículos eléctricos desde China se multiplicaron casi por cinco, de USD 1.500 millones en 2017 a USD 7.000 millones en 2023. Por su parte, economías como Japón y Corea del Sur perdieron participación en este sector.
El comercio exterior de India se expandió en todo el espectro geopolítico
India expandió su comercio exterior a lo largo del espectro geopolítico, con algunos cambios destacados. En el caso de los recursos energéticos, la participación de las importaciones de Rusia se disparó de apenas el 1 por ciento en 2017 a casi el 30 por ciento en 2024. Al mismo tiempo, el comercio con Estados Unidos y los 30 Europeos se mantuvo estable o creció, motorizado por las exportaciones a esas economías. Su valor aumentó el 8 y 9 por ciento anualizado, respectivamente, durante el período. En el caso de las exportaciones indias de electrónica, la proporción destinada a los 30 Europeos y Estados Unidos pasó de menos del 40 por ciento en 2017 a cerca del 65 por ciento en 2024.
La evolución del comercio de India con China ha estado impulsada por el aumento de las importaciones procedentes de China, que crecieron en valor un 6 por ciento anual en promedio entre 2017 y 2023. Los principales productos fueron químicos (incluidos fármacos) y maquinaria, que se incrementaron aproximadamente el 10 por ciento anual. Otros bienes destacados incluyen microprocesadores, tarjetas de memoria y equipos de fabricación de semiconductores. Las importaciones de India de estos bienes desde China se multiplicaron por diez entre 2017 y 2023, y la trayectoria ascendente pareció continuar en 2024. Por el contrario, cada año son menos las exportaciones indias con destino a China. El valor en dólares de las exportaciones de la India a China cayó a una tasa promedio del 2 por ciento anual entre 2017 y 2023. El efecto neto de estos dos cambios – aumento de las importaciones procedentes de China y caída de las exportaciones a ese país – ha sido una reducción de la participación de China en el comercio indio en el período estudiado (Gráfico 13).
Estos cambios pueden sugerir una relación comercial asimétrica entre las dos mayores economías en desarrollo del mundo. India podría estar desarrollando una creciente dependencia de las importaciones chinas para producir bienes que luego se exportan a mercados como Estados Unidos y Europa.
El intercambio comercial de Brasil con Asia sigue creciendo
Entre 2017 y 2024, la trayectoria del comercio de Brasil se caracterizó por el aumento de las exportaciones a China, particularmente de productos agrícolas y metales, complementadas por crecientes importaciones de bienes manufacturados de China.
Esta tendencia continuó hasta 2024 y en algunos casos se aceleró. Por ejemplo, entre 2022 y 2024, la participación de China en las importaciones de equipos de transporte de Brasil se duplicó, del 11 al 22 por ciento, impulsada principalmente por las compras de vehículos eléctricos chinos, que crecieron más de seis veces en términos de valor. De la misma manera, China ganó participación en las considerables importaciones de químicos y maquinaria de Brasil en 2024. Sin embargo, del lado vendedor, las exportaciones agrícolas de Brasil a China cayeron en 2024, fundamentalmente debido a eventos climáticos extremos que afectaron la producción. De todos modos, la tendencia de crecimiento de los vínculos comerciales con China es observable en todos los sectores.
Otra fuente de crecimiento del comercio en Asia para Brasil ha sido la ASEAN, que está ganando cada vez más relevancia para las exportaciones brasileñas en todos los sectores. Un ejemplo de ello es Singapur, que se convirtió en el tercer mayor destino para las exportaciones de recursos energéticos de Brasil, después de China y Estados Unidos. Debido al rol de Singapur como centro de transporte marítimo global, estos recursos energéticos brasileños, a su vez, contribuyen a impulsar la industria de transporte marítimo global.
Con esta reorientación comercial hacia Asia, la participación de Brasil en el comercio con sus socios intra-regionales, y en particular Argentina, siguió cayendo hasta el 15 por ciento en 2024 (Gráfico 14).
La ASEAN está importando más de China y exportando más a Estados Unidos
Entre 2017 y 2024, la ASEAN aumentó su participación en el intercambio tanto con China como con Estados Unidos, lo que indica que el comercio de la región abarca todo el espectro geopolítico. Con estos cambios, los 30 Europeos, Japón y Corea del Sur perdieron participación en el comercio con la ASEAN (Gráfico 15).
La reorientación del comercio de la ASEAN hacia Estados Unidos se centró en las exportaciones, particularmente las de electrónica. Entre 2017 y 2023, el valor de las exportaciones de electrónica de la ASEAN a Estados Unidos creció a un asombroso 18 por ciento anual, aunque el crecimiento parece haberse moderado en 2024. Las exportaciones de la ASEAN a Estados Unidos también aumentaron en otros sectores, como productos químicos, maquinaria y textiles e indumentaria, mientras que los 30 Europeos, Japón y Corea del Sur perdieron participación. Sin embargo, la ASEAN no aumentó notablemente las importaciones procedentes de Estados Unidos en este período. En efecto, la proporción de las importaciones de la ASEAN de Estados Unidos se mantuvo estable en torno al 7 por ciento.
Por el lado de las compras, la ASEAN registró un aumento sustancial de la proporción de sus importaciones procedentes de China. En 2024, el 25 por ciento de las importaciones de la ASEAN provinieron de China, en comparación con el 20 por ciento en 2017. China ganó participación en las importaciones de la ASEAN de productos electrónicos, químicos, maquinaria, y textiles e indumentaria, a menudo los mismos sectores donde el bloque experimentó el mayor crecimiento de sus exportaciones a Estados Unidos. Esto resalta la tendencia de la ASEAN a utilizar cada vez más insumos chinos para abastecer a su sector manufacturero. Nuevamente, Europa, Japón y Corea del Sur perdieron participación en las importaciones de la ASEAN en estos sectores. Notablemente, China no ganó una porción sustancial de las exportaciones de la ASEAN en el período, y su participación se mantuvo estable en torno al 14 por ciento.
En conjunto, estos cambios indican el surgimiento de una nueva dinámica comercial entre China y Estados Unidos, con las economías de la ASEAN cada vez más integradas como pasos intermedios en las cadenas de valor que vinculan a las dos mayores economías globales. Esta es una de las razones por las que el alejamiento comercial de China por parte de Estados Unidos es mucho menor en términos de valor agregado que lo que indican los datos sobre el comercio entre ambas naciones. En pocas palabras, China agrega valor a productos que se exportan a la ASEAN, y el valor agregado de China por lo tanto está incorporado en los bienes que la ASEAN a su vez exporta a Estados Unidos. Consideremos, por ejemplo, un producto como una computadora portátil o un teléfono celular, que antes era fabricado completamente en China y exportado a Estados Unidos a un valor de, digamos, USD 1.000. El mismo producto ahora se podría fabricar en la ASEAN con 600 dólares de insumos chinos. En este caso, el valor de las exportaciones chinas a Estados Unidos caería 1.000 dólares, pero el valor agregado exportado a los Estados Unidos desde China sólo disminuiría 400 dólares. Sin embargo, el panorama varía según la economía de la ASEAN. Vietnam registró el crecimiento más rápido entre las seis mayores economías de esta Asociación, tanto en sus exportaciones a Estados Unidos como en sus importaciones desde China entre 2017 y 2023, que aumentaron a razón del 15 y el 11 por ciento anual, respectivamente. Un patrón similar, aunque menos llamativo, se observa en Malasia y Tailandia. No obstante ello, no todas las economías de la ASEAN presentan este tipo de configuración comercial. Por ejemplo, la proporción de las exportaciones desde Indonesia, Filipinas y Singapur hacia Estados Unidos se mantuvo relativamente constante entre 2017 y 2024.
Estos patrones a nivel económico indican cómo el papel de la ASEAN en la red de comercio global va mucho más allá de su rol emergente en la dinámica comercial entre China y Estados Unidos. A modo de ejemplo, el comercio de productos electrónicos de la región con India y con Taiwán también ha crecido a ritmo acelerado (más del 10 por ciento anual). Esto reafirma el creciente papel de la región en la cadena de valor global de la electrónica.
Los líderes empresariales consideran la inestabilidad geopolítica como una fuerte amenaza para la economía global, no solo en lo inmediato sino también a largo plazo, según una encuesta de McKinsey. El comercio puede tener ramificaciones geopolíticas, pero también es una característica fundamental de la economía mundial y está profundamente vinculado con los mercados de trabajo y con el desarrollo económico.
La forma en que las fuerzas geopolíticas interactúan con las conexiones económicas globales a veces tiene matices. Por ejemplo, algunos países como China, Alemania, el Reino Unido y Estados Unidos muestran evidencia de una reconfiguración comercial relativamente rápida dentro de límites geopolíticos, mientras que economías como Brasil, India y la ASEAN continúan comerciando en todo el espectro mundial. Además, pese a la reducción de las conexiones comerciales directas entre China y Estados Unidos, persisten fuertes lazos indirectos. Y la dinámica comercial puede moverse en direcciones opuestas en el mismo corredor, como se aprecia en el caso de la UE e India, que redujeron la participación de China en sus exportaciones y al mismo tiempo incrementaron su cuota de importaciones.
Los cambios que se están produciendo en el comercio mundial son una parte de la evolución del panorama geopolítico que las organizaciones conocen muy bien, y para ello diseñan estrategias adecuadas. Es lógico que, en respuesta, las compañías monitoreen los cambios en la geometría del comercio, como las tendencias de distancia geopolítica. Esta respuesta también implica comprender las consecuencias de los posibles aranceles comerciales y las oportunidades estratégicas que pueden ofrecer. Las organizaciones también pueden ser proactivas en sus intentos por acelerar el crecimiento, optimizar las operaciones comerciales y desarrollar capacidades y estrategias para reaccionar a las disrupciones geopolíticas, por ejemplo mediante segmentación estructural. Los cambios en la geometría geopolítica tienen potencial para crear riesgos, pero saber responder a ellos también puede ofrecer oportunidades.